EN TU AUSENCIA.

¿“Quien cobijará mi alma por las noches ?
¿Quién consolará mi vida cuando me agobien las injusticias?
Madre, me conocías más que yo misma…
Fuiste la mano de Dios cuando necesitaba de sus caricias.
¿Quién abrazará mi alma cuando mi corazón se aflija?
No puedo reemplazar tu amor, madre, sólo Dios sabe el por qué?lastscanFF.jpg;
Vos me tuviste en tu vientre, y El me hizo nacer.
Fuiste en cada momento su demostración de amor.
Si hay algún amor perfecto es el que me diste vos,
Aquel que sólo es de Dios, y sembró en tu corazón
desde el momento en que tu vientre me acunó.
Le pido a Dios que te tenga como Reina en su mansión,
pues tu trabajo has cumplido con toda dedicación.
Concluiste tu destino, me has criado con amor,
encaminaste mi vida hacia la mano de Dios;
Mano que me protege, mano que me consuela,
mano que me acaricia como lo harías vos.
Gracias por enseñarme que aún cuando no haya nadie,
Allí siempre estará Dios.

VaneMorán.
Derechos Reservados 2004.

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